Cada año y como un proyecto continuo, el Festival colabora con la conservación del patrimonio del centro histórico de la ciudad de México, al otorgar recursos para el rescate de obras con valor artístico. A partir de 1990, se ha dado a la tarea de restaurar 31 piezas de arquitectura, pintura y escultura de diversas épocas que hoy brillan en templos, museos y otros recintos.






